Para reforzar una familia lo más importante es platicar y ganarse la confianza, la casa es un vínculo que nos une y debemos luchar por mantener un hogar cálido, lleno de diversión y que nos dé seguridad.
Unas de las actividades más efectivas para prevenir problemas de conducta en niños y jóvenes es cenar en familia (Informe del Centro Nacional sobre Adicciones y Abuso de Sustancias de la Universidad de Columbia, CASA),
Además, diversas investigaciones muestran que una buena comunicación entre padres e hijos reduce el uso de drogas, cigarrillos y alcohol.
La cena en familia es la oportunidad que tienes para conectarte con tus hijos y pareja, conociendo más de sus experiencias y compartiendo conversaciones que los permita estar cada vez cerca, pues como padre tienes la capacidad de influir en la vida de tus hijos, siempre y cuando desempeñes un papel activo.
Según el estudio de CASA realizado en el 2003, comer en familia, cuando se desarrolla como hábito, es decir, de 4 a 7 veces por semana, reduce las tensiones mentales y el aburrimiento, factores principales que llevan a los jóvenes a conductas destructivas.
Cualesquiera que sean los inconvenientes de la cena familiar, desde prepararla hasta dejar de ver televisión, quedan compensados al saber que los jóvenes que comen solos tienen un 72% más posibilidades de usar drogas o alcohol, estar activos sexualmente o volverse adictos a la pornografía.
¡Tips para la convivencia!
- Si las actividades laborales o sociales limitan la convivencia familiar, agenda y respeta el llegar temprano a casa, para disfrutar y tener la satisfacción de compartir experiencias en familia.
- De vez en cuando llevar una sorpresa; un rico postre sería ideal.
- Procurar que toda la familia se involucre en la preparación de la cena (algunos que pongan la mesa, otros que cocinen y otros que se encarguen de los detalles).