La leche materna proporciona una nutrición óptima para tu bebé. Y no sólo eso; además, crea una conexión entre madre e hijo que nadie puede superar.
Beneficios para el bebé:
- Se protege contra enfermedades.
- Recibe una nutrición que lo previene de la desnutrición y la obesidad.
- Siente confianza y seguridad.
- No le provoca alergias.
- No necesita otros alimentos durante los 6 primeros meses de vida.
Todo el proceso de la lactancia
Si estás embarazada, estás amamantando, o bien, quieres ofrecer una sana recomendación esto puede interesarte.
La lactancia tiene que ser en función de la demanda del bebé, sin importar el tiempo entre una toma y otra; sin embargo, si tu hijo no te pide alimento no se lo des, ya que él sólo come lo que necesita para crecer.
Al principio de la lactancia se produce un “calostro” de color amarillento y de poco espesor y es quizá de los mejores nutrimentos para el bebé.
De hecho, durante los primeros minutos de la toma, la leche materna es más “aguada” y luego se va "espesando". Esto tiene una función, la primera calma la sed del bebé y la segunda es más rica en kilocalorías y en hidratos de carbono, lo que hace que aumente de peso.
Es muy importante llevar una alimentación materna balanceada, con esto la calidad de leche será la adecuada y la madre podrá perder algo de la grasa producida durante la gestación.
La lactancia exclusiva debe ser de los 4 a 6 meses de edad, aunque varía dependiendo de cada bebé. Por supuesto si se detecta que no come de forma constante durante varios días puede estar enfermo, así que se deberá consultar al médico inmediatamente.
Mantenerse informado acerca de las necesidades del bebé en cada una de sus etapas de vida, ayudará a asegurar un sano desarrollo.